Gestionar los desafíos sanitarios mediante una genética materna mejorada

Introducción: la presión sanitaria como desafío estratégico 

El riesgo sanitario es omnipresente en la producción porcina moderna—y cada vez más costoso. Síndromes como el PRRS, la gripe e infecciones por E. coli que provocan diarrea, interrumpen la productividad, aumentan las bajas y deterioran tanto el bienestar animal como los márgenes económicos. La mortalidad pre-destete, la inestabilidad reproductiva, el alto uso de tratamientos y la aparición de nuevos patógenos siguen siendo amenazas sistémicas. 

Análisis publicados de casi 810.000 cerdas en explotaciones comerciales españolas mostraron que la mortalidad pre-destete es un factor crítico que limita la eficiencia—y que la tasa de supervivencia es un objetivo medible de mejora en entornos de producción comercial estándar. Del mismo modo, estudios genómicos que caracterizan la resiliencia al PRRS evaluaron la estabilidad reproductiva bajo exposición al virus, identificando ciertos caracteres relacionados  como  heredables. Estos hallazgos destacan la importancia de la genética, y no solo del manejo, para abordar el impacto de las enfermedades. 

Este capítulo ofrece una visión más profunda de cuatro pilares técnicos de la resiliencia genética frente a enfermedades—y demuestra por qué las cerdas PIC® siguen estando especialmente alineadas con las realidades epidemiológicas a nivel de granja. 

Más lechones sobreviven al destete: construir robustez desde el nacimiento 

La viabilidad en las primeras etapas de vida es fundamental. La bibliografía científica confirma que los lechones que superan los ~1,8 kg al nacer tienen una tasa de supervivencia pre-destete superior al 90 %. En un análisis de referencia de grandes explotaciones comerciales en España, se demostró que la mortalidad pre-destete está estrechamente relacionada con la uniformidad de la camada y la distribución del peso al nacimiento. 

El enfoque genético de PIC aborda este factor mediante: 

• Aumento del peso medio al nacimiento mediante una selección equilibrada, reduciendo la vulnerabilidad del lechón y su necesidad de manejo. 
• Mejora de la eficiencia placentaria  para reducir el número de lechones de bajo peso y fomentar camadas uniformes. 
• Selección del comportamiento de actividad temprana y succión, fomentando lechones activos en los primeros días, clave para la toma de calostro. 
• Inclusión de un índice de supervivencia enfocado en la viabilidad pre-destete en condiciones de producción reales. 

De forma acumulativa, estos rasgos logran alcanzar  >93,5 % de supervivencia en granjas de selección  Camborough® y >94 % en granjas de  X54®—a la altura de los mejores referentes técnicos, y con <1 % de adopciones de camada completa. 

Reproducción bajo presión: asegurar la fertilidad en entornos exigentes

El rendimiento reproductivo bajo estrés sanitario determina en gran medida la rentabilidad de una granja de reproductoras. Una disminución del 2 % en la tasa de partos puede reducir la producción en ~500 lechones al año en una unidad de 1.000 cerdas. 

Modelos comparativos entre poblaciones de cerdas resilientes y susceptibles al PRRSV demuestran que las resilientes logran mejores resultados reproductivos y márgenes económicos—un 12 % en entornos endémicos y un 17 % en brotes recurrentes. La estabilidad en nacidos vivos (LNV) y una baja tasa de camadas no productivas (DNP) durante brotes se correlacionan con resiliencia. 

PIC integra estos hallazgos en la selección genética mediante: 

• Evaluación de cerdas en entornos comerciales con desafíos sanitarios, no solo en núcleos genéticos gracias a su programa GNX materno 
• Selección para el éxito reproductivo, retención de camada y progreso de paridad hasta P5+. 
• Inclusión de predictores genómicos de resiliencia reproductiva y capacidad de respuesta inmunitaria. 

Como resultado, Camborough® ha podido mantener en algunos casos un >88 % de tasa de partos incluso durante brotes de PRRS, mientras que X54® mejora en su capacidad de conservar altos niveles de la producción con camadas numerosas  y una mínima caída reproductiva. 

Fuente: Evaluación de las asociaciones de productores de Renania del Norte-Westfalia, Alemania, publicación «Vitalidad y robustez en los cerdos», Land & Forst, 2025, semana 38. 

Menos tratamientos, menores costes: la genética como herramienta preventiva

Reducir el uso de antimicrobianos es fundamental para la sostenibilidad, el bienestar animal y la confianza de lo consumidores. Pero las intervenciones no comienzan con los episodios clínicos—comienzan en la paridera. 

Los datos de campomuestran que los lechones procedentes de líneas genéticas seleccionadas por vitalidad y uniformidad—combinadas con una buena disponibilidad de pezones y capacidad lechera—requieren menos medicamentos, especialmente cuando la diarrea por E. coli es frecuente. 

La selección dirigida a reducir los genes  que codifican los receptores para E. coli F18 ha reducido la susceptibilidad en líneas PIC, disminuyendo de forma significativa el riesgo de enfermedad de los edemas y de diarrea post-destete. Combinado con una capacidad mamaria sólida y comportamiento temprano eficiente, los lechones requieren menos tratamientos y logran una mejor ingesta de calostro—un factor probado que favorece la inmunidad y reduce la morbilidad neonatal. 

Estudio realizado por Rodrigo C. Paiva y Marcelo N. Almeida, Iowa State University; y Lucina Galina Pantoja, PIC. 

Riesgos sanitarios futuros: anticiparse a patógenos emergentes 

La mitigación genética del riesgo es una medida de bioseguridad eficaz. La resistencia a F18 se promueve en las poblaciones de Camborough® y X54®. PIC también lidera el desarrollo de líneas con eliminación del gen CD163, diseñadas para bloquear la entrada de las cepas de PRRSV más comunes y ampliamente circulantes. Estos animales en condiciones de experimentación muestran estas características: 

• La progenie de cerdas y verracos resistentes no se infectan ante su exposición al virus. 
• No diseminan el virus al resto del lote. 
• El crecimiento, la reproducción y la condición general permanecen intactos pese a los desafíos. 

Además, los rasgos de resiliencia inmunitaria derivados de datos comerciales ya están incluidos en los índices de selección—apoyando un rendimiento robusto bajo presión de enfermedades endémicas. 

Estrategia genética integrada: conectar caracteres con soluciones 

En lugar de tratar genética y enfermedades como áreas separadas, el programa genético de PIC está diseñado con una perspectiva global de la cadena de valor porcina: vinculando la selección de rasgos genéticos, validación comercial y resultados sanitarios reales. 

Camborough® combina tamaño equilibrado de camada y comportamiento materno con eficiencia placentaria y genética centrada en la supervivencia. Esto se traduce en lechones que inician su vida con más fuerza, cerdas que se reproducen con fiabilidad y menos necesidad de intervención, lo que facilita partos más fáciles y predecibles. 

X54® amplifica esos beneficios a gran escala—aportando camadas más grandes sin aumentar la variabilidad, tasas de parto estables bajo presión y rasgos de robustez integrados que mejoran los resultados en la transición. 

Estas hembras representan una estrategia genética única y cohesionada: diseñada para reducir pérdidas al nacimiento, mantener los parámetros reproductivos  bajo condiciones adversas, minimizar tratamientos y mitigar amenazas futuras. 

Lea más: Los datos marcan la diferencia: PIC® busca respuestas al impacto ambiental de la genética

Conclusión: la resiliencia genética como ventaja competitiva 

La vía hacia una gestión eficaz de las enfermedades no reside exclusivamente en protocolos reactivos, sino que comienza con la genética adecuada. El programa genético materno  de PIC—basada en la supervivencia en condiciones de producción comercial, la resiliencia reproductiva, la reducción de carga sanitaria y la bioseguridad en la cadena de suministro—garantiza que Camborough® y X54® ofrezcan tanto rendimiento como resiliencia. 

[Lea más: Resiliencia en la producción porcina – PIC Spain

Porque los productores porcinos de hoy no deberían tener que elegir entre caminos hacia el éxito—necesitan un solo socio para cada granja.