Rodrigo C. Paiva and Marcelo N. Almeida, Iowa State University; and Lucina Galina Pantoja, PIC
Escherichia coli (E. coli) es una bacteria gran negativa que puede provocar diversas enfermedades en cerdos, incluyendo diarrea neonatal, septicemia y mastitis. En los últimos años, el Laboratorio de Diagnóstico Veterinario de la Universidad Estatal de Iowa ha reportado un incremento en los casos de diarrea post-destete causados por E. coli, particularmente desde 2019.
Aumento de casos y cambios en la patogenicidad
Entre 2010 y 2018, los tipos de fimbrias F18 y K88 presentaron un equilibrio en los aislamientos de E. coli. Sin embargo, durante el aumento de diagnósticos de colibacilosis post-destete, el tipo F18 se convirtió en el predominante, representando el 77.9% de los casos. Varios factores podrían estar detrás de este fenómeno, tales como cambios en las prácticas antimicrobianas, mayor resistencia a antibióticos y la ineficacia de intervenciones inmunológicas.
Una de las hipótesis más interesantes es la susceptibilidad genética de ciertas razas de cerdos a E. coli F18. La expresión de los receptores específicos en los enterocitos, que permiten la adhesión de esta bacteria, está regulada por el gen FUT1. Las mutaciones en este gen influyen en la susceptibilidad, siendo los cerdos con genotipo FUT1AA resistentes, mientras que aquellos con genotipos FUT1GA o FUT1GG son susceptibles.
Objetivo del estudio
Este estudio tuvo como objetivo evaluar el efecto de un aislado contemporáneo de E. coli F18 de alta virulencia en cerdos con diferentes genotipos de FUT1.
Metodología

Veinte cerdos de 21 días (10 susceptibles y 10 resistentes) fueron seleccionados y alojados en condiciones controladas en la Universidad Estatal de Iowa. Tras una fase de aclimatación, todos los cerdos fueron inoculados con un aislado de E. coli F18 y se monitorearon diariamente por la severidad de la diarrea y la excreción de la bacteria a través de muestras fecales.
Resultados
Los resultados mostraron que, aunque no hubo diferencias significativas en la excreción de E. coli entre ambos grupos, el grupo susceptible presentó un puntaje fecal más alto, lo que indica mayor severidad en la diarrea. Además, se observó una tasa de mortalidad notablemente mayor en el grupo susceptible, mientras que los cerdos resistentes no presentaron mortalidad alguna.
El análisis histológico reveló que ninguno de los cerdos resistentes mostró colonización por E. coli en el intestino delgado, en contraste con el 90% de los cerdos susceptibles que sí lo presentó.
Conclusiones
Este estudio confirma que la resistencia genética al E. coli F18 es efectiva frente a aislados contemporáneos de alta virulencia. Los cerdos con genotipo resistente no mostraron signos de enfermedad, mientras que los susceptibles presentaron cuadros clínicos severos, incluyendo mortalidad y lesiones histológicas.
La investigación sugiere que, a pesar de la continua exposición ambiental a E. coli, los mecanismos genéticos de resistencia pueden ofrecer una vía prometedora para la mejora de la salud porcina y el manejo de enfermedades asociadas. La comprensión de estos factores genéticos es crucial para el desarrollo de estrategias efectivas en la industria porcina.
Comentario Pablo Magallón Verde, Director de Servicios Técnicos PIC Sur de Europa.
Las conclusiones del artículo subrayan la creciente relevancia de la resistencia genética en la lucha contra enfermedades en cerdos, especialmente en un contexto donde se está reduciendo el uso de aditivos como el óxido de zinc y los antibióticos. En particular las diarreas colibacilares en la fase de posdestete son un reto para la industria porcina y la selección genética de líneas resistentes es ya en la actualidad una herramienta fundamental para mejorar la salud animal, la sostenibilidad del sector y la productividad de las granjas.
Desde PIC se sigue trabajando en las diferentes líneas de investigación y trabajo que la genética nos permite para mejorar la robustez de los animales y mejorar el bienestar de estos.