EL DESTETE EN PORCINO (6/8): Alimentación del lechón al destete

EL DESTETE EN PORCINO: MANEJO ÓPTIMO Y NUEVOS RETOS – una serie de 8 partes

  1. Qué ocurre en el destete
  2. Objetivos al destete en la cerda
  3. Manejo de la madre y el lechón durante el destete
  4. Alojamiento del lechón tras el destete
  5. Alimentación de la cerda
  6. Alimentación del lechón al destete
  7. La edad de destete
  8. Tipos de destetes según la edad del lechón
    … y finalmente un ejercicio de autoevaluación para recapitular todo el tema.

Los autores:

Emilio Magallón Botaya – Veterinario especialista en Economía y Producción Porcina
Sara Beitia Delgado – Ingeniera Agrónoma-Granja La Almenara
Pablo Magallón Verde – Servicio Técnico de PIC
David Roldan Feringan – Veterinario-Granja La Almenara
Patricia Prieto Martínez – Servicio Veterinario Inga Food

Imágenes cedidas por los autores

Tras el destete el lechón sufre un cambio en la dieta muy importante pasando a nutrirse de una dieta líquida y caliente como la leche, a piensos compuestos. Para asegurar un buen arranque del posdestete es clave ayudar con un buen manejo durante esta fase de transición del lechón.

Alimentación del lechón al destete

Problemática alimentaria al destete del lechón

La leche de la cerda tiene en torno a un 85 % de agua y un 15 % de materia seca, de la que aproximadamente un 25 % es lactosa, un 40 % es grasa y un 30 % es proteína. No contiene almidón.

El pienso, sin embargo, está compuesto por una mezcla de proteínas animales y vegetales, de modo que contiene en su mayor parte almidón en vez de lactosa y tiene poca grasa en comparación con la leche de la cerda.

Además, al interrumpirse bruscamente la ingesta de leche, la función y la estructura del digestivo cambian:

  • La altura de las microvellosidades disminuye.
  • Aumenta la profundidad de las criptas.
  • Se produce una reducción en la capacidad de absorción porque disminuye la actividad enzimática de la lactasa y la sucrasa.

Una pobre absorción intestinal de nutrientes en el intestino delgado va a menudo asociada a una proliferación de bacterias enterotoxigénicas, muchas veces acompañada de una fermentación de nutrientes menos digestibles en el intestino grueso.

Por lo tanto, si no establecemos una buena alimentación al destete, el lechón sufrirá ayuno, pérdida de peso, diarreas y posible muerte en los días inmediatos al destete.

Para contrarrestar todos estos inconvenientes se debe aplicar un programa de alimentación adecuado para que el lechón preserve la salud intestinal y evitar las diarreas.

De acuerdo con esta problemática, y para evitar problemas digestivos, cuando se formulen dietas para lechones debemos tener en cuenta:

  1. El lechón al destete tiene una eficiencia alimentaria muy alta; si come crecerá y eso tendrá una repercusión muy positiva a lo largo de su vida.
  2. Las dietas con ingredientes especiales incrementan considerablemente el consumo durante la primera semana posdestete por su gran palatabilidad y digestibilidad. Entre estos ingredientes tenemos los cereales precocidos, proteínas de la leche, harina de pescado, azucares simples y el plasma porcino.
  3. La administración de dietas con ingredientes especiales debe reducirse lo antes posible y de forma progresiva, una vez el lechón alcance buenos consumos dado el elevado coste de las mismas.
  4. En general, al destete nuestra estrategia alimentaria será más eficaz cuando la salud, instalaciones, manejo y confort ambiental sean los adecuados.

Principales acciones

Está demostrado en artículos científicos, y en la práctica diaria de las granjas, que los lechones que han comido pienso en la lactación, aunque sea en pequeñas cantidades, se adaptan mejor al destete. Por supuesto es muy aconsejable destetar a los lechones con el mismo pienso que comían en la fase de lactación (figura 1).

Figura 1.
Lechones “explorando” el pienso en maternidad.

En los primeros 2-3 días es también imprescindible administrar pequeñas cantidades de pienso fresco a los lechones para que lo consuman en el día, pero sin racionarlo (con la retirada de cinc esto es importante por defecto -ayuno prolongado-, o por exceso de días con la posibilidad de empachar y desencadenar la diarrea). Asimismo, es interesante que dispongan de suficiente longitud de comedero, con la incorporación temporal de platos o directamente en la zona sólida del corral, para que puedan comer a la vez, tal como lo hacían con sus madres. Es muy aconsejable la administración de papillas a los lechones de menos de 28 días, y a los pequeños y retrasados, a los 3-4 días posdestete, no más de 1-2 al día y poco densas para evitar sustos y problemas de excesos de consumo de los dominantes del corral (figura 2).

Figura 2.
Es recomendable administrar papillas una vez

se han destetado los lechones de menos de 28 días.

La papilla debe ser líquida y caliente como la leche, así se consigue una adaptación más rápida al pienso.

En esta serie de artículos, por no extendernos demasiado, no trataremos el consumo de agua, pero debemos saber que es esencial administrar agua de calidad bioquímica y bacteriológica, con niveles de caudal y de temperatura adecuados. El agua es uno de los principales nutrientes para el lechón. En granjas con problemas digestivos en los lechones al destete, es aconsejable administrar el agua con ácidos orgánicos que rebajen el pH en torno a 5. La inminente prohibición del uso del óxido de cinc en junio de 2022 y la reducción del uso de antibióticos en las dietas posdestete nos obliga a trabajar con fórmulas muy bien balanceadas y especializadas para esta fase de la vida del lechón.

Claves y conceptos nutricionales

En las dos primeras semanas del posdestete se necesitan ingredientes especiales que aumenten la palatabilidad y digestibilidad de la dieta. Se formulan dietas a base de cereales cocidos, proteínas de la leche, harina de pescado, azúcares simples, plasma porcino… Estas dietas son más efectivas cuanto mejor sea el manejo, las condiciones ambientales y las instalaciones al destete.

Proteína bruta y perfil ideal de aminoácidos

Las dietas de lechones con piensos con niveles altos de proteína bruta (PB) predisponen a la aparición de diarreas colibacilares, por lo que deberemos trabajar con niveles bajos de PB. Trabajos recientes indican que dietas con un 17-18 % de PB de calidad suplementados con aminoácidos sintéticos son muy adecuadas para los piensos del destete. Sin embargo, hay un estudio (con cinc) de Ian Wellock que demostró que es más importante la calidad y origen de la proteína que el porcentaje de PB. Con la comercialización de isoleucina, valina, histidina y arginina se puede trabajar en granjas conflictivas hasta con un 16 % en prestarter sin penalizar excesivamente los crecimientos.

Son varias las causas que explican un mayor riesgo asociado a dietas altas en proteína:

  • La capacidad tampón de las proteínas que elevan el pH intestinal.
  • Las fermentaciones intestinales causadas por altos niveles de PB y la proliferación de bacterias patógenas que utilizan las proteínas como sustrato.
  • El incremento de los productos finales de la fermentación tales como el amoniaco, escatol, fenoles y las aminas biógenas.

Sin embargo la PB per se, no necesariamente provoca crecimiento de los agentes patógenos, especialmente E. coli. Las condiciones sanitarias de la granja juegan un papel muy importante por lo que el perfil y la concentración de la PB y los aminoácidos de la dieta pueden variar en función del estado sanitario, las condiciones ambientales y el manejo de cada granja.

Fibra bruta y carbohidratos fermentables

Para mantener la motilidad intestinal los niveles de fibra bruta aconsejables están entre el 2 y el 3 %; niveles más altos limitan el consumo de pienso. En primeras edades, más que hablar de fibra bruta se empieza a trabajar con las diferentes fuentes de fibra, aunque no se conoce demasiado todavía, se habla de fibra soluble e insoluble. En este momento proporcionar mayor cantidad de fibra soluble (pulpa de remolacha) es peligroso ya que se ralentizan y puede provocar una extravasación de líquidos al intestino. Por otro lado, la fibra insoluble hace un efecto mecánico de arrastre beneficioso, pero al acelerar el tránsito y dejar menos accesibles los nutrientes, disminuye la digestibilidad. En un trabajo de Mollist se habla de trabajar con 3-4 veces más fibra insoluble que soluble en prestarter. Se puede trabajar con hemicelulosas que se comportan como fibras insolubles pero que son capaces de fermentar en el tracto posterior, haciendo esa doble función. Determinadas fibras fermentan a lo largo del intestino, sobre todo el grueso, produciendo ácidos grasos volátiles, que pueden tener un efecto beneficioso para la salud intestinal. Entre los ácidos grasos volátiles más interesantes esta en ácido butírico que mejora la estructura y funcionamiento del colon. La fibra fermentable influye en la composición y actividad de la microbiota, ya que ofrece cierta protección contra las colibacilosis posdestete. En este sentido son interesantes dietas con pulpa de remolacha, pero solo en prestarter al 1% y estárter al 2% y nunca en lactoiniciadores.

Beneficios de la fibra fermentable

  • Reduce los niveles de amoniaco, que es irritante para la mucosa intestinal.
  • Incrementa el ácido láctico en íleon.
  • Incrementa la producción de ácidos grasos volátiles en colon.

Plasma animal

El plasma animal es un producto que contiene poliaminas e inmunoglobulinas que promueven el crecimiento intestinal. Su incorporación en los piensos prestarter mejora los crecimientos diarios y los índices de conversión:

  • Es una fuente rica en aminoácidos disponibles.
  • Mejora la palatabilidad de la dieta.
  • Suministra al lechón un elevado porcentaje de inmunoglobulinas activas que permiten aumentar sus defensas frente a microorganismos patógenos.

El efecto es mayor si el plasma es de origen porcino que de origen bovino.

Los porcentajes de inclusión varían del 3 al 6 % en el primer pienso. Se obtienen mejores resultados con los piensos en harina que en granulado, ya que la temperatura de granulación afecta a las inmunoglobulinas del plasma. Cuando usamos plasma en los primeros piensos es recomendable una reducción progresiva en los siguientes para no penalizar el consumo.

Es muy importante conocer el origen y procedencia del plasma y los tratamientos que ha recibido para evitar que a través de este se puedan trasmitir enfermedades infectocontagiosas graves como pudieran ser el DEP (Diarrea Epidémica Porcina) o la PPA (Peste Porcina Africana).

Otros conceptos nutricionales

El objetivo de incorporar ácidos orgánicos a la dieta es reducir el pH a nivel estomacal (el pH del estómago es 2,5 – 4,0, pero en lechones está alrededor de 4,5 – 7,0) para ayudar a la digestión de las proteínas, controlar la proliferación de la microbiota patógena y prevenir la aparición de diarreas. Esto es importante en dietas libres de cinc siendo que el lechón tiene el sistema digestivo inmaduro y no es capaz de acidificar el estómago lo necesario.

La inclusión de acidificantes en los piensos mejora el rendimiento de los animales, especialmente cuando se administran dietas basadas en proteína vegetal y con escaso contenido en proteína láctea. Para no penalizar la eficacia de los acidificantes es importante suministrar dietas con baja capacidad tampón. Por eso interesa limitar el contenido proteico y reducir al máximo posible el nivel de calcio y de otros minerales

Un nivel alto de calcio implica una mayor capacidad tampón de la dieta, lo que neutraliza y limita la capacidad de acidificación a nivel estomacal del lechón y compromete la eficacia de esos acidificantes añadidos al pienso.

La acidificación de lactosa a los piensos prestarter y estárter aparte de ser muy interesantes como fuente de energía, mejorarán la palatabilidad y digestibilidad de los piensos lo que repercute en beneficios en el consumo, la ganancia de peso y la mejora de la conversión sobre todo en las dos primeras semanas posdestete.

Altos niveles de lactosa inducen un crecimiento importante de la microbiota intestinal beneficiosa (Lactobacilos y Bifidobacterias), lo que crea un ambiente competitivo que protege a la microbiota del intestino y limita la colonización de patógenos como E. coli, Cloctridium spp. y Salmonella spp.

La adicción de lactosa se puede sustituir parcialmente por otros azúcares como la dextrosa, pero no a más del 1-2 % para evitar fermentaciones indeseables.

Superar el desafío

Como hemos visto a lo largo del capítulo, la separación del lechón de su madre supone un desafío inmenso para el animal desde múltiples puntos de vista. Es una de las fases más problemáticas y controvertidas.

El lechón cambia un alimento líquido, con una composición determinada, a uno sólido con diferente composición. A esto se le suma el estrés por la separación de su madre y el cambio de entorno, ahora más competitivo. Conseguir elevados consumos en cerdas antes del destete será muy beneficioso para todos.

Esta serie de artículos se publicó por primera vez en la revista profesional SUIS.